¿Qué es el Net.art? (y V)                                                                                                                                                       27-4-2018

 

Principales tendencias

 

Oriente: La red del Yo colectivo

Las obras procedentes de oriente explotan al máximo la idea del ciberespacio como espacio colectivo en el que las voluntades se funden, en contraposición al concepto del yo individualista de Occidente. Como afirma su máximo representante, Shin-Ichi Takemura, “multimedia no es una cuestión de tecnología, sino de cómo experimentamos el mundo. Es una cuestión de cómo diseñar las comunicaciones con los demás en nuestro ambiente. Es una cuestión de la creación de un patrón de información, que se edita a través de nuestras interacciones”.

 

El concepto clave en el Net.art oriental es el de sensorio: se trata a Internet como un espacio sensitivo común en el que se transmite, recibe y traduce la información. Las posibilidades de esta línea de hacer arte son ilimitadas.

 

Shin-Ichi Takemura, del que hablábamos antes, ganó el premio más prestigioso del Net.art (del festival Ars Electronica de Linz) con su obra Sensorium.

 

CD-Rom Virtual

Es la línea menos arriesgada y neutra. Consiste en traducir el CD-ROM artístico a HTML. Muchos artistas aprovechan las similitudes de la negación en un CD-ROM y en Internet para pasar sus obras de un medio a otro. Los resultados suelen ser pobres, pero a veces llegan a niveles elevados de emoción y originalidad.  Destaca la obra anónima superbad.

 

Hacker-art

Esta tendencia se caracteriza por el contenido social de las obras de Net.art, que tienen como principal la idea de navegación sin rumbo fijo. Desde estas webs, se reflexiona sobre los usos y abusos de la tecnología de una manera irónica que consigue dejar al visitante con un sabor de incertidumbre, consiguiendo plantear la duda en el inconsciente.

 

Los artistas más representativos en esta línea son Dirk Paesmans y Joan Heemskerk, que forman JODI. Ellos juegan con el primitivismo tecnológico y con clásicos peligros de Internet. Mucho más agresivo resulta Heath Bunting, quien lanza campañas inquietantes a la vez de divertidas. También podemos hablar de Etoy, que combinan el mercantilismo, la imagen ciberpunk y la crítica a las nuevas tecnologías. Su proyecto más conocido es el del “Secuestro digital”, en el que el usuario no podía salir de la página.

 

Cuerpos en la Red

Ahora el tema fundamental es la identidad. Una primera línea fue el ciberfeminismo cuya artista más significativa es Margarete Hahrman, más conocida por su sobrenombre de superfem. También es interesante la obra de Mike Stubbs que siempre ha tratado el problema de la suplantación de la identidad. Pero, quizás, el máximo representante es el ya mencionado Heath Bunting, especialista en suplantaciones y en el arte bromista.  (netart89.wordpress.com)

¿Qué es el Net.art? (IV)                                                                                                                                                         26-4-2018

 

Desarrollo

 

Sería prácticamente imposible abarcar por completo la historia del Net.art ya que el medio digital en que se desarrolla es fugaz y, por tanto, se desarrolla a una velocidad increíble. Pero lo que sí que podemos hacer es enumerar las obras más representativas que han contribuido al desarrollo del Net.art.

 

Imparable éxito y consolidación

 

A partir de entonces, el Net.art experimenta un gran crecimiento que hace que deje de ser anecdótico. Los museos cada vez se interesan más por esta corriente y la dotan de reconocimiento y prestigio; tanto que, en el año 2000, el famoso museo Whitney de Nueva York lo reconoce como disciplina artística. Es la legitimación definitiva del Net.art. Y con ella, éste empieza a estar amenazado por su propio éxito. Concebido originalmente como un campo social alternativo dónde el arte y la vida diaria están fusionados, se empieza a ver absorbido por los paradigmas del arte convencional.

 

La evolución de este movimiento artístico, en sus cortos quince años, ha sido rápida y sobre todo variada. Aquellos artistas teóricos y críticos que desde los inicios pusieron las bases para una nueva forma de entender la tecnología, dejan ahora paso a una nueva generación cada vez más numerosa que trabaja envuelta de grandes equipos humanos y técnicos y en estrecha relación con las políticas de I+D de las instituciones y empresas. Lo que no cambia es la característica fluida del medio digital, que está en continua evolución.

 

Ahora ya parecen muy lejanos los momentos de euforia idealista que prevalecieron en la fase inaugural de Internet, aunque tan solo nos separen unos años. Años suficientes para que el Net.art haya dado un vuelco y hayan surgido  nuevos interrogantes respecto al arte en Internet.

 

Quizás, el gran inconveniente y a la vez característica inherente, es el carácter efímero y temporal de las creaciones online que hace que muchas producciones memorables del Net.art hayan desaparecido.  (netart89.wordpress.com)

¿Qué es el Net.art? (III)                                                                                                                                                         25-4-2018

 

La historia dice que esta clase de juegos fueron creados cuando Internet apenas acababa de nacer y se basaba sólo en el texto. Había un grupo de operadores que se enviaban mensajes cada hora para comprobar que todo funcionaba correctamente y la transmisión no fallaba. Para pasar el rato, estos operadores se empezaron a enviar mensajes con dibujos hechos con lo único que tenían al alcance, código ASCII. Hoy día el ASCII art se ha sofisticado mucho, hasta el punto de que, en plena reivindicación del arte digital low-tech, se pueden ver obras realmente sorprendentes como las de Vuk Cosik con sus historias de arte o las películas pasadas a ASCII.

 

Pero aún ahora encontramos en la Red el net art denominado «de la vieja escuela», con formas como la narrativa hipertextual o la net poesía visual, que habría hecho las delicias de Joan Broza. La artista rusa Olia Lialina ha trabajado mucho en esta dirección y a su obra My boyfriend came back from the war (1996) construye una narración con todo un interesante juego de marcos, imágenes y texto, adaptando de manera bien curiosa las teorías sobre montaje cinematográfico del cineasta ruso Sergej Eisenstein. En esta obra podemos ver cómo se fusionan diferentes lenguajes, como el de los audiovisuales y el de la estructuración de la información en libros, diarios o revistas, todo encaminado hacia un nuevo lenguaje, fusión de los anteriores. La Red pasa a ser distribuidora de la obra y posibilita el acceso múltiple a la construcción de la narrativa misma tomando como base el abanico de itinerarios marcados por el artista. El artivismo, término resultante de la contracción de arte y activismo, ha sido una de las actividades más extendidas en el entorno del net art. Se trata de fusionar arte, política y tecnología: un activismo político mediante expresiones artísticas en la Red en torno a temas como la sobreabundancia mediática, la preocupación por la confidencialidad, el poder de las grandes multinacionales, el desarrollo de los nuevos medios, la globalización, etc. Un ejemplo de esto es la Toywar, del colectivo Etoy, la performance colectiva más cara de la historia (4,5 billones de dólares de daños), en qué la obra resultante es la gráfica de la caída a la bolsa de la compañía Etoys, multinacional que obligó al colectivo de net artistas a dejar su dominio por el hecho de que se asemejaba demasiado al de la gran compañía de juguetes y podía hacer confundir los consumidores. Etoy existía antes que Etoys y, como dicen ellos mismos: «Nosotros, en cambio, no denunciamos la multinacional para evitar posibles confusiones de nuestros visitantes». Así, pues, para defenderse de esta demanda injusta, crearon un juego para los internautas que consistía en hacer caer el valor de las acciones de la multinacional. Los objetivos se cumplieron con creces y Etoys retiró la demanda al cabo de un par de meses.

 

Arte y realidad virtual

 

El ordenador, como motor generador de imágenes sintéticas, muy pronto dio lugar a lo que después se denominó «realidad virtual» y que hace referencia a la inmersión en mundos tridimensionales generados sintéticamente, desde donde es posible interactuar con los objetos artificiales del entorno. Ivan Sutherland creó, hacia el 1970, el Head Mounted Display, un aparato en forma de casco con un visor que permitía la inmersión del usuario en entornos tridimensionales. Posteriormente, personajes como Jaron Lanier popularizaron el término y comercializaron otros aparatos, como por ejemplo el guante (1984) para la interacción en entornos inmersivos virtuales. Estos aparatos buscan la inmersión y, a su vez, conseguir el sentimiento de presencia dentro los entornos tridimensionales, y se enmarcan en una larga historia de simulaciones artificiales de la realidad, que va desde los diaporamas y los adelantados cines 3D hasta el actual CAVE y los sistemas de realidad aumentada. Se han inventado muchas formas de interacción e inmersión en entornos virtuales y desde el terreno del arte se han hecho propuestas muy interesantes que han cambiado las convenciones establecidas en materia de interacción entre hombres y máquinas. Por ejemplo, en 1991, el artista Daniel Sandin y el ingeniero Thomas DeFanti, desde el Electronic Visualization Laboratory de la Universidad de Illinois, crearon la CAVE (cave automatic virtual environment). Se trata de un entorno estereográfico de realidad virtual con proyecciones contiguas a tres paredes y el suelo de una habitación, una pequeña «caverna» donde se simula la realidad exterior. El nombre es una clara referencia al mito de la caverna de Platón, construido como un teatro virtual donde el interactor se aboca participando con todo su cuerpo en la interacción dentro de un torno tridimensional.  (netart89.wordpress.com)

¿Qué es el Net.art? (II)                                                                                                                                                          24-4-2018

 

Pero hay muchos más términos a definir para poder clarificar la diferencia existente entre el Net.art y otros movimientos relacionados con la web:

 

Software art: incluye todos aquellos proyectos en los que se emplea un protocolo tecnológico o un lenguaje de programación (como JAVA o animaciones en Flash) para crear una trabajo cuyo fin no es contar una historia ni representar una imagen, sino desarrollar un proceso que sólo puede hacerse por medios informáticos. Estaría compuesto por todos aquellos trabajos que tienen por objeto la alteración del código fuente y que surgen como resultado de la misma. No podemos hablar de un género en sí mismo, más bien de proyectos llevados a cabo por programadores con alguna intuición artística o por artistas con ciertas nociones de programación.

 

Browser art: se encuentra a medio camino entre el software art y el Net.art: con el primero porque muestra como la realidad es cambiada por el software y con el segundo porque se muestra crítico con el medio web. Podríamos decir que el browser no es funcional y que sumerge al usuario en la experimentación tecnológica, sino que se centra en la interfaz y plantea la tecnología como objeto artístico.

 

Cd.art: hablamos de un término ya obsoleto. Se trata de un mero dispositivo de almacenamiento y un soporte de distribución, pero no de un movimiento artístico en sí.

Computer art: hace referencia al ordenador como herramienta para el arte. En el momento actual podemos invalidar el término por su nula aportación al mundo del arte, ya que un instrumento para crear una obra no define un movimiento artístico.

 

Antecedentes

 

Es importante considerar varias experiencias artísticas que comparten planteamiento y características con el net.art, pero con una importante diferencia: no son derivadas del desarrollo tecnológico. De modo que estaríamos hablando de los antecedentes conceptuales del net.art. Éstos son el proyecto titulado “Rendezvous of 6 February, 1916” de Marcel Duchamp, quien envió una serie de tarjetas postales a sus vecinos y el mail art de Ray Johnson.

 

La idea importante de ambos proyectos es la de arte en red; ya no es una concepción del arte como algo elitista y al alcance de muy pocos. Con el arte en red nace la idea que más adelante retomará el net.art de arte con total libertad de maniobra exento de su concepcion mercantilista, algo sin precedentes.   (netart89.wordpress.com)

¿Qué es el Net.art? (I)                                                                                                                                                          23-4--2018

 

Nos encontramos en el siglo XXI, en pleno proceso de digitalización a nivel mundial. Es por ello que haya surgido una nueva manifestación del arte relacionada con el que es el principal medio de expresión y comunicación actual: Internet.

 

La Red se ha convertido en un medio de creación y en un espacio de exposición.

Hay dos factores fundamentales que ningún otro medio que no sea Internet puede aportar: su potencial de comunicación e interacción con el usuario y su capacidad para crear contenidos a partir de estructuras complejas que enlazan tanto imágenes, textos como también sonidos.

Se trata todavía de un tipo de arte emergente cuyas posibilidades creativas y tecnológicas se encuentran en una activa fase de experimentación.

 

Es así como llegamos al Net.art: obras de arte creadas exclusivamente para Internet, es decir, hablamos de producciones artísticas con soporte digital.

 

Características

 

Arte acelerado e inaprensible: el Net.art se expresa mediante acciones en la web, por lo que está sometido a la continua evolución de un proceso, ya que cada autor modifica su obra periódicamente.

 

Arte global: el Net.art se sirve del medio globalizador por excelencia, Internet. Es por ello absurdo hablar de criterios de diferenciación en cuanto a un ámbito local, regional o nacional, porque la red ofrece la misma información y las mismas herramientas a todos en todas partes.

Carácter interactivo: el Net.art ha conseguido avanzar en los procesos de acción, participación e interacción entre espectador-obra-autor, a partir de unos trabajos que inducen al usuario a tomar decisiones e intervenir en los contenidos propuestos por el creador.

 

Estilo híbrido: el Net.art reúne gran cantidad de propuestas creativas, formativas e informativas sin establecer distinciones entre las fronteras de arte y comunicación, fronteras que aborda de manera conjunta e indisoluble en cada una de sus obras.

 

Arte en pleno proceso de transformación: cada vez cuenta con un mayor reconocimiento institucional y con un mejor status en el mundo artístico.

 

Qué no es el net.art

 

¡El Net.art no es arte en Internet!

 

Las creaciones artísticas hechas por y para la Red son Net.art, mientras que el arte en Internet se trata de una categoría genérica para referirse al arte en la web.

 

¡El Net.art no es web art!

 

Ambos movimientos comparten características esenciales, como son la inmaterialidad, su formato multimedia o su carácter global. La diferencia entre ellos viene dada por la temática de las creaciones: mientras que el Net.art reflexiona sobre la vida (sentimientos, historias personales, problemas sociales, etc.), el Web art es más formalista y trata sobre el arte en sí, centrando su atención más en el aspecto estético y no en el significado de lo representado.  (netart89.wordpress.com)

arte contemporáneo

arte contemporáneo

Inicio         En boga         Noticias         Galerías         digital & nets         Galleries

  • Wix Facebook page
  • Wix Twitter page

arterritory.net

arterritory.net

Soy un párrafo. Haz clic aquí para agregar tu propio texto y edítame. Es muy sencillo.

Página optimizada para GOOGLE CHROME y MOZILLA FIREFOX

2017 © arterritory.net